lunes, 16 de marzo de 2009



Me ha parecido sobrecogedor el articulo escrito por el padre de la niña de Huelva, Mari Luz, aparecido en un diario nacional y paso a transcribirlo.


Desde la tinta del bolígrafo que manejan mis manos, nunca fue tan difícil escribir unos renglones para expresar lo que siento. Cuando la tinta se vuelve roja y los renglones se tuercen, no sé porque ves la vida de otra manera o porque las cosas dejan de tener sentido. Cuando has crecido en una sociedad justa y equilibrada, llena de valores y positivos y creyendo que podrías dormir trannquilo, te despiertas y te ves envuelto en una pesadilla que quieres que acabe pronto, pero que nunca terminará.


Pensaba que estas cosas sólo pasaban en las películas, que estaba lejos de esta realidad que nos despierta con dolor y pena. Así imagino a esas futuras victimas. Como yo,pensaréis que los malos deberían estar en la cárcel para que las personas de bien puedan disfrutar del amor de sus familias, su trabajo, sus vacaciones, su barrio, pero ya no es posible. Por el miedo de ser nosotros la siguiente víctima, siempre me pregunté ¿quién será la próxima en caer?


¡Que pena y que dolor mas terrible les espera!. Mientras los asesinos, pederastas y pedófilos están al acecho, arrancando la felicidad a los inocentes y familias que luchan por una vida digna.


Parece paradójico, pero en esta sociedad has cambiado las cosas, los pederastas en la calle y nuestros hijos enjaulados en los hogares.


La escritura es pasado, presente y futuro. Los que escriben en presente se olvidan del pasado sin tener en cuenta el futuro. Por eso quiero hacer lo contrario, recordar el futuro para que en el presente podamos escribir en pasado, y así decir que, por nuestra lucha, habremos salvado a algunos. Digo a los que tienen en sus manos el hecho de poder hacer algo. No pienses mañana que se podría haber evitado. A las futiras víactimas me dirijo diciéndoles: Hay algunos padres, que con el alma ensangrentada y la alegria arrebatada, seguiremos luchando como si de nuestros hijos se tratara POR UNA JUSTICIA JUSTA.

1 comentario:

Cruz Diaz dijo...

Extraordinaria reflexion de un padre serenamente roto por el dolor.